En TICE nos propusieron un reto
denominado “ayuno digital”, este se basaba en dejar a un lado todas las redes
sociales durante 24 horas y posteriormente reflexionar sobre la sensación que
nos ha causado estar tanto tiempo sin mirar nuestro teléfono.
Mi ayuno digital empezó un sábado
por la mañana, esta la aproveche para ponerme al día con trabajos y apuntes
atrasados de la universidad, posteriormente después de comer es uno de los
momentos en los que suelo mirar mis redes sociales, pero esta vez decidí ir a
tomar café con mis amigas y hablar sobre cómo nos iba todo. Después fui a
visitar a mis abuelos y a pasar el resto de la tarde con ellos, ya que hacía
algunos días que no los veía, posteriormente llegue a casa y cene con mis
padres, tras finalizar decidimos ver una película todos juntos en el salón.
A la mañana siguiente mi ayuno
digital terminaba y la única red social que consulte fue el WhatsApp para
responder algunos de los mensajes que tenía, para mi asombro, no tenía la
necesidad de consultar el resto de mis redes sociales, y tras este ayuno pude
reflexionar.
La mayoría de veces estamos más
atentos de nuestras redes sociales y de las personas que no tenemos cerca,
dejando a un lado aquellas que nos ofrecen atención y cariño en ese mismo
momento. Debemos cuidar a las personas que están físicamente y potenciar más
hablar en persona, quedar para vernos y disfrutar del momento que estamos
viviendo, y no escondernos todo el día detrás de una pantalla y fingir
reacciones o estados que no estamos viviendo de verdad.

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